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Tipos de robos en viviendas más comunes y cómo prevenirlos
Descubre los principales tipos de robos en viviendas, las técnicas más usadas por los ladrones y aprende cómo proteger tu hogar.
Hablar de tipos de robos no es alarmismo, es prevención. Entender cómo actúan los ladrones, qué buscan y por qué eligen una vivienda concreta es el primer paso para reducir riesgos. En España, la mayoría de robos en domicilios siguen patrones bastante claros, y conocerlos permite anticiparse con medidas realistas y eficaces.
En zonas como la nuestra, la Costa del Sol, donde conviven viviendas habituales, segundas residencias y alquileres vacacionales, estos patrones se repiten aún más. En este artículo vamos a ver qué se considera legalmente un robo en vivienda, cuáles son los principales tipos de robos en España, qué técnicas se utilizan y, sobre todo, cómo proteger tu casa de forma inteligente.
Antes de entrar en los distintos escenarios, conviene aclarar qué entiende la ley por robo. No todo acto delictivo en una casa es exactamente igual ni tiene las mismas consecuencias legales.
¿Qué se considera un robo en vivienda?
Según el artículo 237 del Código Penal, son reos del delito de robo los que, con ánimo de lucro, se apoderaren de las cosas muebles ajenas empleando fuerza en las cosas para acceder o abandonar el lugar donde éstas se encuentran o violencia o intimidación en las personas, sea al cometer el delito, para proteger la huida, o sobre los que acudiesen en auxilio de la víctima o que le persiguieren.
El artículo 238 del mismo texto aclara lo siguiente: Son reos del delito de robo con fuerza en las cosas los que ejecuten el hecho cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:
1.º Escalamiento.
2.º Rompimiento de pared, techo o suelo, o fractura de puerta o ventana.
3.º Fractura de armarios, arcas u otra clase de muebles u objetos cerrados o sellados, o forzamiento de sus cerraduras o descubrimiento de sus claves para sustraer su contenido, sea en el lugar del robo o fuera del mismo.
4.º Uso de llaves falsas.
5.º Inutilización de sistemas específicos de alarma o guarda.
Estas especificaciones son clave, porque determinan tanto la gravedad del delito como las penas asociadas dentro de los tipos de robos código penal.
La vivienda tiene además una protección especial en el Código Penal. No se trata solo de un espacio físico, sino del ámbito privado de las personas. Por eso, el robo en casa suele tener penas más elevadas que otros delitos patrimoniales, incluso aunque el valor de lo robado no sea especialmente alto.
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Principales tipos de robos en viviendas
Cuando hablamos de qué tipos de robos existen en el ámbito doméstico, no todos responden al mismo patrón ni requieren el mismo nivel de planificación. Algunos son oportunistas y otros altamente organizados. Vamos a verlos todos:
1. Robo con fuerza
Es el tipo más clásico y uno de los más frecuentes. El ladrón fuerza una puerta, ventana, reja o cerradura para acceder a la vivienda. Puede ocurrir de día o de noche, aunque suele aprovechar ausencias prolongadas o franjas horarias previsibles.
Aquí entran técnicas como el uso de palancas, rotura de bombines o forzado de ventanas correderas. En muchas viviendas, especialmente las más antiguas o con cerraduras básicas, el acceso puede lograrse en menos de un minuto si no hay medidas adicionales.
2. Robo por descuido o sin forzamiento
Este tipo de robo no deja señales evidentes de entrada. El acceso se produce porque la puerta estaba mal cerrada, una ventana abierta o una terraza accesible desde otra vivienda.
Es muy habitual en verano, cuando se ventila la casa o se sale “un momento”. También ocurre en chalets o bajos con jardines. El problema es que muchas personas no perciben el riesgo real de estos descuidos, cuando en realidad son una de las principales oportunidades para el ladrón.
3. Robo mediante engaño
En este caso, el acceso se consigue gracias a la confianza de la víctima. El ladrón se hace pasar por técnico, repartidor, personal de mantenimiento o incluso por un vecino.
Una vez dentro, puede sustraer objetos rápidamente o facilitar el acceso posterior a otros cómplices. Este tipo de robos suele afectar especialmente a personas mayores, pero puede ocurrir en cualquier vivienda si no se verifican identidades.
4. Robo con intimidación o violencia
Es el escenario más grave y el que genera mayor impacto psicológico. El robo se produce con la víctima presente, utilizando amenazas o violencia directa.
Aunque es menos frecuente que otros tipos de robos en viviendas, su riesgo es mucho mayor. Suele estar vinculado a estudios previos de rutinas y horarios, lo que refuerza la importancia de no hacer públicos ciertos hábitos.
5. Robo en viviendas deshabitadas
Las segundas residencias y casas vacías durante meses son objetivos claros. Los ladrones saben que nadie va a detectar la intrusión de inmediato y pueden actuar con más calma.
En la Costa del Sol este tipo de robo es especialmente común fuera de temporada alta. Los delincuentes buscan señales claras de ausencia prolongada, como buzones llenos, persianas siempre bajadas o falta total de actividad nocturna.
6. Robo planificado por bandas organizadas
Aquí ya hablamos de delincuencia profesional. Bandas que estudian la vivienda, los accesos, los horarios y los sistemas de seguridad antes de actuar.
Utilizan vehículos, inhibidores, vigilancia previa y reparto de roles. Este tipo de robo suele producirse en viviendas con objetos de alto valor o urbanizaciones donde varias casas comparten características similares.
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Principales técnicas de robo en viviendas
Más allá del tipo de robo, es importante entender cómo se ejecutan. Muchas técnicas son silenciosas y no dejan daños visibles, lo que retrasa la detección.
1. Bumping
Consiste en introducir una llave manipulada y golpearla suavemente para hacer saltar los pistones de la cerradura. Es rápida, silenciosa y muy efectiva en cerraduras antiguas o sin sistemas antibumping.
2. Impressioning
Una técnica más lenta pero precisa. El ladrón crea una copia de la llave a partir del propio bombín, marcando los puntos internos hasta conseguir una apertura perfecta.
3. El resbalón
Muy conocida y extremadamente simple. Se introduce una lámina flexible entre la puerta y el marco para accionar el pestillo. Funciona en puertas mal cerradas sin cerradura de seguridad.
4. Método del escalo
El acceso se realiza trepando por fachadas, patios o elementos comunes. Es frecuente en pisos bajos o primeros con balcones accesibles desde la calle o zonas comunes.
5. La ganzúa
Una técnica clásica que requiere habilidad, pero que sigue siendo efectiva en cerraduras simples. No deja apenas rastro visible.
6. El imán
Se utiliza para extraer llaves dejadas cerca de la puerta, como debajo del felpudo o en cajas exteriores. Aunque parezca obvio, sigue siendo sorprendentemente común.
7. La mirilla de la puerta
Algunas mirillas antiguas permiten ser desmontadas desde fuera, creando un pequeño orificio para manipular el interior de la puerta.
Cómo identificar si tu vivienda puede ser un objetivo de robo
No todas las viviendas tienen el mismo nivel de riesgo. Los ladrones buscan facilidad, rapidez y bajo riesgo de ser detectados.
Una ausencia prolongada o rutinas demasiado previsibles son una señal clara. Si siempre sales y vuelves a la misma hora, el patrón es fácil de identificar. La falta de iluminación exterior, especialmente en accesos y zonas comunes, también juega en contra.
Puertas y ventanas con cerraduras básicas o desgastadas indican menor resistencia. A esto se suman señales externas como marcas extrañas cerca del timbre, el marco o el buzón, que a menudo se utilizan para comprobar si la vivienda está habitada.
Consejos para prevenir robos en viviendas
Prevenir no es solo poner una cerradura mejor, es crear capas de seguridad. Cuantas más barreras perciba el ladrón, más probable es que descarte la vivienda.
Combinar medidas físicas con sistemas electrónicos es lo más eficaz. Una alarma visible, sensores de apertura y detección de movimiento reducen drásticamente el riesgo, especialmente si están conectados a una central receptora.
Si quieres profundizar más en este enfoque, puedes ampliar información en este artículo sobre cómo evitar robos en casa y entender qué medidas son realmente efectivas hoy en día.
Para una protección integral, soluciones como Olin Protect permiten adaptar la seguridad tanto a viviendas habituales como a segundas residencias, algo especialmente útil en zonas con estacionalidad.
Qué hacer si sufres un robo en casa
Si a pesar de todo ocurre un robo, lo más importante es no entrar ni tocar nada si detectas señales de intrusión. Llama inmediatamente a la policía y documenta todo lo que falte o esté dañado.
Después, notifica a tu seguro y revisa los puntos de acceso utilizados para reforzarlos. Es habitual que una vivienda que ya ha sido robada vuelva a ser objetivo si no se corrigen las vulnerabilidades.
En este artículo explicamos paso a paso qué hacer si han robado en casa y cómo actuar para minimizar consecuencias legales y económicas.
Entender los tipos de robos, las técnicas más usadas y los factores de riesgo te permite tomar decisiones informadas. La seguridad no va de miedo, va de anticipación. Contar con un sistema de protección adaptado marca la diferencia entre ser un objetivo fácil o una casa descartada.
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